Cómo apoyar la floración y el cuajado con bioestimulantes

La floración y el cuajado son fases sensibles. El objetivo no es forzar el cultivo, sino ayudar a que la planta mantenga equilibrio fisiológico y energía suficiente para sostener una buena transición hacia fruto.

Claves prácticas

  • Anticiparse a la fase crítica y no llegar tarde.
  • Evitar excesos de vigor que penalicen el equilibrio.
  • Reforzar el programa cuando hay estrés térmico o cambios bruscos.
  • Combinar bioestimulación con una nutrición ordenada.

Cuando el manejo es coherente, suele mejorar la uniformidad del cuajado, la estabilidad del cultivo y la calidad final de la cosecha.